martes, 17 de noviembre de 2015

PRESENTACIÓN EN COMODORO RIVADAVIA





FERIA DEL LIBRO Y LAS ARTES

UN TOBOGÁN CON BUFANDA 

De Cecilia Glanzmann

En la FERIA DEL LIBRO Y LAS ARTES de Comodoro Rivadavia, Octubre 2015, y en escuelas de esa ciudad y de Rada Tilly.
Estuvimos con Un tobogán con bufanda  en el mes de octubre  en la Feria del Libro y las Artes 2015 de Comodoro Rivadavia , en escuelas  y con escuelas  de esa ciudad y  también de Rada Tilly, que habían trabajado  y realizado cosas hermosas con los cuentos , tanto títeres, dramatizaciones, dibujos, murales, escritos. Lo central fue en el Auditorio dentro del marco de la Feria del libro, con narración oral y teatralización por integrantes de la C.D. de la Biblioteca de ASTRA, con lectura oral de niños de las escuelas que asistieron, con intercambio de preguntas y respuestas con ellos, lo cual se dio igualmente en las escuelas Centinela de la Patria de Comodoro, y en otras.
La gran Coordinadora y presentadora fue PAULINA UVIÑA., a quien agradezco profundamente tanto cuanto hizo. Por otra parte, mi hija Ana Paula y mi nieta Josefina me llevaron a la Escuela No. 12 de Rada Tilly (lugar donde residen). Se pasó un Power Point y un Video, que fue recibido con entusiasmo por niños y grandes. La ilustradora, María Valeria, autora del Vídeo y de las ilustraciones del libro, aportó lo suyo desde España.
Estuvo Raquel Barthe en la presentación en el Auditorio y fue muy rico cuanto expresó. Los alumnos hicieron preguntas muy bien formuladas y con inserción en la temática y en relación con su interés con la autora y con la creación.
Paulina Uviña realizó un homenaje muy sentido en el acto de inauguración de la Feria a nuestra querida Nanny Davies. La Academia Argentina de Literatura Infantil y Juvenil estuvo muy presente, a través de nosotras, de la obra, de Bertha Bilbao Richter y Cristina Pizarro que… están con su palabra adentro de Un tobogán con bufanda, publicado  con cuidado y belleza por Editorial Vinciguerra.
Gracias a todos y a Paulina, por tanta calidez, actividades, motivaciones y ese abrazo hermoso de corazón a corazón.

                              Cecilia Glanzmann

JOSEFINA LEYVA

FANTASÍA,   PINCELES  Y TERNURA  EN
 UN TOBOGÁN CON BUFANDA

Cecilia Glanzmann, poeta,  ensayista, cuentista y profesora universitaria argentina, nos obsequia un nuevo libro realzado por la belleza en las pequeñas tramas de sus historietas tanto como por varias categorías complementarias de la belleza, entre las que predominan la gracia y la finura. Es así en lo que se refiere a la estética de este pequeño libro.  En cuanto a la ética, la autora desgrana su apego al bien, a la comunicación, a la fe en la vida, al amor,   a la compasión, a la generosidad.  Así, es un acto de generosidad  que la bufanda roja se ofrezca para abrigar al tobogán que debería dar calor a los niños pobres o ricos, estremecidos todos por el invierno.  Ética es también  la armonía entre los seres humanos y de ellos con la naturaleza.  En esa armonía se incluyen el paisaje, los animales, los seres vivos y las cosas, que hablan, discurren, contribuyen a dar soluciones y se integran a un mundo que bordea el futuro. Y ese futuro ellos van a ayudar a construirlo, para lo que deben resolver problemas incluso relativos a la tecnología, fuente de preocupaciones, defraudaciones y copiosos intentos de aprendizaje para muchos adultos de nuestro tiempo como problema generacional. 

       Todo este conjunto está hilvanado por la fantasía de la autora, con la que contagia a sus criaturas ficcionales, inundadas también por ella de ternura.

       El alma de Cecilia Glanzmann se proyecta entera en este volumen que ideó para los niños: un alma luminosa hasta el misticismo, investida por la pureza y regida por el amor como elementos de su espiritualidad.  Un mundo al que la duda nunca ha separado de Dios y en el que tiene un lugar importante la esperanza, aliada con el optimismo.

       En el aspecto estilístico  la afinidad de las pequeñas tramas y de los adornos literarios se plasma en lo opuesto de la cosificación, es decir, en la humanización de los objetos inanimados, llevados a personificaciones de alto vuelo poético, como: “¿Te imaginás el cielo vestido de colores y formas de barriletes…?   (en el cuento llamado “Barrilete”); o  “Les prometo que entusiasmaré a quienes tengan ese relojito travieso en el corazón” (“Barrilete” también); o en el cuento  “Historia de la lluvia en una tarde de primavera”, donde leemos estas dos personificaciones: “La señora lluvia observa con su mejor sonrisa hacia donde sabe que está el sol”, y “Cuando el tobogán siente el calorcito de la bufanda roja, le habla”.   (“Un tobogán con bufanda”).

       El derroche de expresiones estilísticas abarca varias dimensiones, entre las que hallamos  la visual, donde aparecen comparaciones así: “Con los ojos como tierra recién mojada por la lluvia y una sonrisa…”;  y donde brotan además imágenes visuales que pueden o no incluir comparaciones, como:“Las nubes están bastante bajas y parecen un techo gris azulado”(“Historia de la lluvia en una tarde de primavera”).

       Las metáforas también pueden tener  carácter visual, y de ese mismo cuento que acabo de mencionar, tomo una: “Conozco a una abuela que teje historias…” y esa metáfora continúa con otra comparación: “como bufadas de colores”. Los colores, siempre alegres y vibrantes, parecen juguetes, y como parte del dinamismo que bautiza estos cuentos, aparecen más de una vez.  De “El huevo azul” tomamos esta imagen poética: “Fernando se pasó por los párpados con pestañas mojadas la manga de la camisa escocesa amarilla, verde y bordó que le había hecho mamá el otro verano”.

       En el libro de Glanzmann  hay también presencia de elementos hápticos, como en la  plaza mencionada en “Barrilete”: “Ya estamos caminando por la plaza. Está llena de flores y de árboles muy verdes, le tensaré el hilo de sus tiros para que huela la primavera,  que está ya cerca…”

       El elemento auditivo no podía faltar, y aparece  en el ejemplo que traemos de “Historia de la Lluvia…”, dentro de una enumeración de las varias que sorprenden en este libro: “Parecen recién pintados los durazneros y los manzanos y las lechugas, los pimientos y las calabazas…” De este conjunto tomamos un toque visual fundido a una personificación y enlazado a otro auditivo: “La señora lluvia que vino de visita sorpresa hoy,  con su ting tang, toc, toc”.
       En estos cuentos predomina  el diálogo sobre la narración. La autora también compuso monólogos, a veces expresados por cosas, a quienes fantasiosamente atribuye la facultad de hablar. El tono es alegre y ligero  y la trama, dinámica.

       La brevedad es otra característica de estas historietas, incluso en las descripciones, a veces matizadas con toques que dirige  a varios sentidos entre los que predomina la vista. Así, de “El carro de bueyes de Cholila” tomamos este párrafo: “A veces me parece que Cholila es un pedacito de cielo en este valle que quiero tanto. No es un pueblo todo ordenado con calles y construcciones juntas o cercanas. Como las estrellas, aquí y allá, en Cholila uno ve las casas, el almacén, el correo, la escuela, la estación de servicio de ACA, la intendencia, la Policía. Y más escondidas, las otras casas en medio del campo o de los cerros”. Aparecen las costumbres, especialmente en lo que se come y se bebe, como las galletas y el mate.

       Otro mérito de “Un tobogán con bufanda” es el logro de los dibujos, trazados y coloreados con inmensa delicadeza. Los rostros, aunque caricaturizados, tienen gran variedad de expresiones. Tal parece que las siluetas de los personajes se mueven,  hablan, cantan y expresan su alegría.

       Las  cincuenta y nueve  páginas escritas por Cecilia Glanzmann, se complementan con trece realzadas por dibujos,  más la portada y la contraportada, todas  de María Valeria Glanzmann, una artista que expresó con sus pinceles lo mismo que la autora en el texto: Unos y otros poseen el mismo tono de suave belleza. 

        La edición fue realizada por Lidia Vinciguerra, una de las más brillantes profesionales de la Argentina en este sector. A Lidia la complementan su veta poética, su capacidad ensayística y en suma, su creatividad y su responsabilidad como artista. 

        Estas tres damas argentinas  lograron cuanto se propusieron en Un tobogán con bufanda. Y como un gran regalo nos dejaron en el mundo de estas páginas que sus personajes han poblado con sus sueños, la gratísima impresión  de que la alegría, el amor  y la felicidad son posibles, y esta certidumbre  la complementan con  la  lealtad al bien y a la verdad, y con la esperanza de la libertad, supremo don en la vida del hombre. 

Josefina Leyva. 




CEREMONIA

Es de la Ceremonia de la Corona del Poeta, en castellano. Allí sólo subimos los que hemos obtenido ese premio y que somos del Gorsedd.
Han ido algunas en general, para dar alguna idea de las otras competencias, pero son muchísimas. 






FOTOS

La primera es de la Ceremonia del Bardo (mejor poesía en galés)
Las ceremonias son todas parecidas; justo aquí está lo de la espada que nunca se desenvaina completa; se pregunta a la concurrencia si HAY PAZ y todos, los que estamos arriba del escenario.
(ahí estoy... pero soy la que está sacando a escondidas fotos con el celular...) y el público contesta: HAY PAZ!
Esto viene del Medioevo, de las costumbres celtas (en Gales, Irlanda, Escocia, Bretania, Galicia... y algunos más)

La segunda... es de Betina Grosman recitando "Melodía del silencio".




EISTEDDFOD DEL CHUBUT


 PARTICIPACIÓN EN EL EISTEDDFOD DEL CHUBUT  -Noviembre 2015-
 EISTEDDFOD DEL SESQUICENTARIO (1985-2015)

Cecilia Glanzmann pertenece al GORSEDD y WLADFA (Círculo Bárdico, Patagonia) desde 1991, cuando  se retomó; en 1881 el poeta Gutyn Ebryl regresó de Gales al Chubut y se fundó en forma oficial aquí. Cecilia G. pertenece al Gorsedd  por haber obtenido tres Coronas de Plata  del EISTEDDFOD (Primer premio en Poesía, en la Competencia mayor en idioma castellano en este género) en distintos años, en Trevelin  y en Trelew. Y a la vez, ha sido años atrás Jurado varias veces, ha colaborado y colabora con publicaciones, investigaciones y obras bilingües a la divulgación de todo lo que hace a esta cultura céltica. Esta se ha irradiado en Chubut y a la vez, ha aportado a un enriquecimiento mutuo entre otros pueblos  de diferentes orígenes, ya tehuelches –los primeros en tener relación en paz y de intercambio con aquellos que arribaron en el siglo XIX-, como también mapuches, inmigrantes del exterior y del interior del país y nacidos en la zona.  La fe , el canto y la poesía son ejes sumamente vivos, para poder comprender y disfrutar de estos encuentros anuales donde priva el respeto, la apertura a cuantos deseen participar, el competir con dictámenes de jurados en las distintas disciplinas del arte y la literatura en vivo, como también de artesanías y de traducciones en idiomas varios.
 A poco de la llegada de los primeros colonos galeses a Chubut, en diciembre de 1865, ya se celebró el primer Gorsedd y el primer Eisteddfod, que trajeron de Gales estos mineros  que se convertirían en agricultores justamente en esta meseta desértica y llegarían a cultivar y hasta exportar trigo, luego de muchas vicisitudes. Trajeron el anhelo de conservar su cultura y su idioma , pues en su Gales natal el inglés era ya preponderante en aquel tiempo y desplazaba al galés.
En este año del Sesquicentenario se han desarrollado numerosas actividades de gran valía .
Quienes estén interesados en informarse sobre estos temas, pueden consultar en la web. OO entrar en www.eisteddfodpatagonia.com, o escribir a secretaria@eisteddfodpatagonia.com (ya en el Gorsedd en Gaiman, el jueves 5 de noviembre de 2015, el presidente de la C.D. de la Asociación del Eisteddfod entregó , en la ceremonia en la Plaza de las Piedras o del poeta ,el Programa del año próximo, como se hace siempre. En él están todos los temas , fechas y condiciones tanto para el Eisteddfod del Chubut, que se realizará  en Trelew del 26 al 30 de octubre de 2016, , como para el Eisteddfod de la Juventud, que se llevará  a cabo en Gaiman,del 6 al 11 de septiembre.
La C.D. en dicho Programa para el 2016  dice entre otras cosas:
“El Eisteddfod es la expresión de cuantos se sienten libres y respetuosos de una convivencia en paz. Las competencias contenidas en el presente programa no significan la búsqueda de un premio, sino la oportunidad de aprendizaje y gozo, y la posibilidad de compartir una experiencia enriquecedora.
La participación en los certámenes está abierta a toda persona, grupo o institución no profesional que lo desee, ya que nadie está especialmente invitado a hacerlo, aunque sí lo están todos en general.”
Cecilia Glanzmann además de ser parte junto a tantos otros que integran el Círculo Bárdico las Ceremonias del Gorsedd en Gaiman, y las de los Sillones Bárdicos (Internacional y Nacional)y la de la Corona del Poeta, en Castellano, en el Eisteddfod en Trelew, tuvo la sorpresa sumamente grata y emotiva, de que dos personas eligieran dos de sus poemas premiados en otros Eisteddfod, para las Competencia de Recitación del día sábado 7 de noviembre. Betina Grosman recitó Melodía del silencio y obtuvo Primer premio , y Natalia Lavena, Juglares del silencio (obtuvo Segundo premio)  .
Los poemas son los siguientes:

 MELODÍA DEL SILENCIO


Hay una melodía del silenciomágica y sublime
en este suelo...
surge de las aguas que rielan su murmullo
 en las arenas del Atlántico sureño
juega en los canales de las chacras
girando con las norias valletanas
corre contra el viento hacia el oeste
montando en maras y avestruces
y sube zigzagueante, por los ríos
        esas distanciadas nervaduras
en la piel curtida
        que suponen mansa
    los extraños...
Hay una melodía chubutense
vibrando.
                       Cecilia Glanzmann                  
* Primer Premio CORONA DEL POETA, EISTEDDFOD DE TREVELIN, 1995.
Del libro JUGLARES DEL SILENCIO, trilingüe español, galés, inglés , Vinciguerra, 2007. Mención de Honor-FAJA SADE 2008  Premio Accesit 1998. Declarado de interés por el H. Senado de la Nación 1998.  Y en edición bilingüe español-portugués , 2009 En Manual 5º año de la Provincia del Chubut ( Ministerio de Educación ) ., en las escuelas, como otros textos…

JUGLARES DEL SILENCIO


                                            A los habitantes de los pueblos originarios y a los
                                            Inmigrantes, en el sur argentino y en el mundo.

El silencio habita vastedades
como las de esta altiva y cósmica meseta.

A veces, un cultrún  reinaugura
la cíclica plegaria,
y rogativas mapuches y tehuelches
se hermanan con la fauna perseguida
y con humanos y no humanos seres.
Se hermanan
sobre todo
                con la tierra.

A veces, el sueño de un arpa
o el de un órgano,
o el de una pianola o de un violín,
y  a veces también el sueño de una guitarra
o el de un acordeón o una quena
traen otras plegarias

y el  silencio guarda los valores mancillados
de uno y otro lado de los ruegos.

A veces son coros, o apenas un suspiro.

Por las culpas ajenas , asumidas,
intentan un perdón por lo no hecho
los que llegaron y llegan,
emigrados.

Sólo son los que escuchan el silencio
como un rezo bendito de esta tierra
los que extienden sus manos
y, dando gracias,
elevan, enraizados, la esperanza,

A veces, ya más veces...
la paz late posible
sedienta de caminos.

La luna india vigila en el cielo transparente
como el agua del Chupat* recién nacido

y cada ser respira
en el regazo de la cósmica meseta
el silencio liberado.
                                 Cecilia Glanzmann
*Chupat :  río Chubut (voz tehuelche septentrional, en Patagonia)

Mención de Honor de Corona del Poeta, Eisteddfod del Chubut, 1996 y en Certamen Literario de SADE, Azul, Buenos
Aires, 1996.
          Del libro trilingüe en español, galés e inglés: JUGLARES DEL SILENCIO, Editorial Vicnguerra, Bs.As., 2007 (el libro al que da título este poema: Mención de Honor FAJA DE LA S.A.D.E. 2008 y Premio Accésit- de la Cámara Argentina de Publicaciones ). y del Poemario bilingüe en español-portugués, julio 2009.Declarado De interés por el H. Senado de la Nación en 2008.  


   

martes, 15 de septiembre de 2015

BERTHA BILBAO RICHTER

“HILANDEROS DE LA LUZ

CECILIA  GLANZMANN

En un territorio intelectual babélico en el que la literatura y el arte parecen someterse a las leyes del mercado y en el que los referentes se perciben trizados o desaparecen dificultando la comunicación -propósito de todo texto- la voz lírica de Cecilia Glanzmann recupera, en esta época posmoderna, las raíces metafísicas del humanismo y encarna la experiencia espiritual de la más importante búsqueda del hombre, la de su Creador.
Mi valoración de la poesía de Cecilia Glanzmann prioriza la modalidad contemplativa de su expresión que no sólo se abre al conocimiento propio y del mundo ya que poetizar es, para esta “hilandera de la luz”, escuchar el latido cósmico y fundirse en un abrazo de amor místico con lo sagrado, aceptando, al mismo tiempo, los vestigios patentes del mundo fenoménico con los que fraterniza solidaria.
Sus libros de poesía apelan al crecimiento de una conciencia religiosa en el sentido más profundo del término. En este sentido, considero a Cecilia Glanzmann una maestra de vida, una conductora en el camino verdadero iluminado por valores que fueron y serán eternos.

                                                                                             Lic. Bertha Bilbao Richter 

FÉLIX COLUCCIO

Palabras del Prof. Félix Coluccio  sobre Hilanderos de la Luz,  y también, sobre el “Grupo Literario Encuentro” y la Antología “Desde el Chubut”.

            ( Luego de escuchar la palabras con las que lo presentó Ester de Izaguirre-curriculum y su relación  de años, agradecida, con el Grupo Encuentro..., dijo: “A esto habría que hacerle la crítica... Yo me siento más feliz con esto de saber que estamos un rato, una hora, dos horas, entre patagónicos. Cómo queremos la Patagonia! No lo pueden sospechar ustedes. Las veces que hemos estado con mi señora y las veces que, después de que conocimos a Cecilia, también hemos estado allí. Estos muchachos -alude al Acto anterior con autores de Comodoro Rivadavia- que presentaron la película, qué linda imagen dieron, qué fortaleza tienen para hacer sentir su fe patagónica y publicar y mover y no abandonar el lugar. Todos los comprendemos, todos los entendemos, pero nadie les da una salida. El Gobierno, los gobiernos que se han ido sucediendo, desde que estos muchachos estaban en las vías férreas , no se dan por notificados de que hay una ambición lugareña, que es lo más noble  que tiene el hombre común: el amor a su terruño, el amor a su patria. En fin, para qué les voy a decir todo eso, que ustedes bien lo saben...)

.................................................

            “Nos vamos a ocupar de la querida Cecilia Glanzmann, que es todo un símbolo de la Patagonia. Si hacemos justicia con Cecilia Glanzmann, también tenemos que hacerla con su esposo Walter, quien, mientras ella hace poesía, la más hermosa poesía y los libros más lindos que puedan figurarse, como este último, “Hilanderos de la Luz”- para qué vamos a hablar de eso!...- , él pesca truchas en la cordillera... y en el mar y se las trae, para que la inspiración sea siempre fortalecida...”
...

            Presentación en sí:
           
            “Desde tiempos remotos existieron hilanderos. Por ejemplo, en el gran Egipto, en la misteriosa Sumeria,  en los altiplanos puneños, bolivianos, argentinos; en Persia, etc...
            Cuando digo los altiplanos puneños , no sé si han ido al Perú y si han comprado las muñequitas que venden, con las telas con que envolvían las momias los antiguos incas... No son las mismas telas-son reliquias en los museos...- ,pero están tan bien hechas que parecerían aquellas.
            Y mientras leía su libro y mientras leíamos y releíamos su título con mi señora... pensábamos en todo esto. El oficio de preparar hilos para la vestimenta diaria, fiesta o la mortaja, fue una industria y fue un arte. Cuántas veces nos hemos dicho : Qué maravillosa tela!, qué soberbio vestido luce esa princesa!, hechos con hilos que parecen rayos de sol o de las estrellas, brindando nuestro entusiasmo, al fin y al cabo, por la obra de anónimos artesanos. Nunca supimos que, con el tiempo... habría “sindicatos de hilanderos de la Luz”. No lo previmos. Lo más inasible para el ser humano y lo más hermoso que tejer pueden con el pensamiento, con sus mano, con el corazón y con los vientos benignos de la inspiración, de la cual todos necesitamos para hacer algo distinto todos los días.
            En Trelew y adyacencias, los hilanderos afilan las hebras de luz para materializarlos en un taller -en el  taller y con  el Grupo Literario Encuentro-. Yo los veo en mi mundo interior, a Cecilia buscando las hebras más finas y delicadas, para convertirlas, con otros,-como en este “Desde el Chubut II”- en arrullos y cantos, o para alabar sin desfallecimiento al Señor , que la bendice. La presencia, la constancia del Señor en las páginas de Cecilia, de ahora y de siempre, es una permanente. Eso es lo que la sostiene, yo creo, en los momentos más difíciles de la vida, como nos sostiene también a nosotros.
            Lo veo, por ejemplo,  a Maese Jones Owen en un valle o en un cerro o frente al mar, como un cosechador de hilos, atrapándolos, para darles sonidos y color en una tarea de dioses, sin descanso, hasta que la forma y la vibración han sido hallados. Entonces, sonríe y baja, compitiendo en su carrera con el viento y el vuelo de las avutardas, o con el inmutable titilar de estrellas, serpenteando sus reflejos en el fondo reseco de los cañadones, hasta que un nuevo libro, una inesperada lluvia- leve lluvia como son las lluvias patagónicas- diga el renacer de los murmullos adormecidos en el pedregal, entre bardas y arbustos. Ellos anuncian que la vida y la poesía están latentes, que  viven!. Y que pueden reverdecer con la inspiración de los poetas, como la de los autores de esta Antología, esta gente que tenemos acá...; como habrá tantos entre ustedes(se dirige al público), que también tienen sus tiempos de neviscas y vientos en ráfagas, llenas de luces y nieblas.
            Y cuando llegue la hora de la Verdad, ... pueda decir Cecilia a los lectores, ávidos de su grafía, hecha de luz, en /con su Dedicatoria en “Hilanderos de la Luz”: “... A todos ellos, hermanos-seres de luz de y en las distintas etapas de mi existencia y en diferentes circunstancias y dimensiones”...
            Pero esta hilandera de la luz tiene a su imagen... incomprensible, porque la luz se desvanece en la luz, como la luz de las estrellas se desvanece en las primeras horas de la alborada con la luz del sol, o , dicho con otras palabras, se asocian y dan con el arte y la imaginación un fruto que nos permite asir las hebras del sueño y la armonía. Y dejar, como Ana Paula, ángel querido, un reguero de ilusión en todas las almas.
            No olvido que la  Editorial Vinciguerra también transitó el mundo de los hilanderos, haciendo de cada libro una expresión refinada, que enaltece el libro en su artesanal concreción.
            Y no podría finalizar esta más que humilde participación en la fiesta de  la hilandería poética, con esta meditación de Cecilia, de la Cecilia de todos:
            “... la Armonía con el hombre, con el mundo, en el infinito hacer.”



                                                          Félix  Coluccio

HILANDEROS DE LA LUZ


GERMÁN CÁCERES


de Cecilia Glanzmann
(Vinciguerra, Buenos Aires, 2014, 32 páginas)

El tono es confidencial, como si la autora le leyera al lector poesías dictadas por otros (”Eso dicen”).

Es un poemario de paz, calma y del retiro solitario (“Pareciera que nada pasa/ mientras el preludio del alba/ avanza”). Su contenido es humano, optimista, esperanzado y se expresa con excelentes imágenes: “Cuando se me escapa la luna/ tras el fuego del agua”.

Toda esta alegría va acompañada de reflexiones acerca de la existencia y de la vida en general. Se percibe un canto sencillo y a la vez hondo hacia la naturaleza, ya sea en su magnitud (“hay astrólogos hablando con tus entrañas/ para cifrarnos mensajes que recibirán algunos/ y otros…serán influidos sin saberlo”) como en sus mínimas manifestaciones (“Tiene pecas el vidrio de la ventana/ pecas embarazadas/ de inesperada lluvia”).

Cecilia Glanzmann nació en Bell Ville, Córdoba, pero reside en Trelew, Chubut, desde 1972. Entre sus obras publicadas figuranEcos mi voz, Territorios del ser y del instante (Faja de Honor de la ADEA 1990), Y aún el bosque mágico, Amor de Remolacha, Hilanderos de la luz, Ritual de las cigarras, Liberándonos, Metodología de estudio. Juglares del silencio- Patagonia argentina (Mención de Honor SADE 2008, declarada de Interés Cultural por el Honorable Senado de la Nación), Del arpa del caminante, Aprendiz de pájaro. En 2010 el Gobierno de la Pcia. de Chubut la distinguió como “Mujer Destacada”.

Germán Cáceres

Publicado por Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte en10:09  

DESDE EL BROCAL DEL ALMA


OSVALDO ROSSI

 Aprendiz de pájaro - Cecilia Glanzmann
Editorial Vinciguerra S.R.L., Buenos Aires 2010

            Desde la portada del libro, la autora nos invita a conocer su universo simbólico. Una vez que abordamos la lectura, los poemas que integran Aprendiz de pájaro no hacen sino confirmar la riqueza de ese universo. De los muchos ejemplos que pueden citarse, elegiré dos que a mi juicio resultan emblemáticos: el árbol, que  es protagonista de varios pasajes (y también está presente en la ilustración de la tapa)  y el pájaro que forma parte del título.
            Uno y otro aparecen en el poema Instante, pleno de imágenes y connotaciones. En la primera estrofa dice Cecilia Glanzmann:
“En el árbol de las horas/ suspiran/ y bostezan/ los pájaros sin alas.”
El árbol es un símbolo citado con frecuencia tanto en la tradición occidental como en la oriental;  la idea de la elevación es casi inseparable de su imagen. La verticalidad remite al estado intermedio entre el cielo y la tierra, vinculando la vida subterránea con el afán de las ramas por acercarse al mundo celeste. En el sentido más amplio, el árbol representa “la vida del cosmos, su densidad, crecimiento, proliferación, generación y regeneración.”[1] En la tradición judeocristiana, hay ya una temprana referencia al árbol de la vida y al del conocimiento en el libro del Génesis (Gn. 2,9) y particularmente en la iconografía medieval cristiana, la cruz aparece representada muchas veces como árbol de la vida. Al mismo tiempo, en la tradición oriental hay frecuentes referencias al símbolo del árbol en los Upanishads, y resulta particularmente relevante para este caso destacar que el mismo Buda alcanzó la iluminación a los pies de un árbol.
            En cuanto al pájaro, su elección para el título de este libro tampoco parece casual. Ya para los egipcios “todo ser alado es un símbolo de espiritualización” y en uno de los textos de los Upanishads se hace referencia al “pájaro Atmá, puro conocimiento, libre e incondicionado” [2].  Hay reiteradas alusiones en los libros antiguos al pájaro como portador del mensaje, significación que me parece destacable en el caso particular de esta obra de Cecilia Glanzmann (“El amor es el Verbo/ El poeta, un mensajero” dice C.G. en la portadilla).
            Ambos símbolos citados anteriormente se unen en el verso de la página 32,
donde la autora dice: “En el Árbol, soy aprendiz de pájaro.”
            En cuanto a la palabra Aprendiz, que también integra el título, el Diccionario de la Real Academia Española nos dice que es la “persona que aprende algún arte u oficio.” Como la poeta, todos somos aprendices en la vida. Y éste me parece uno de los rasgos esenciales del libro, su carácter ecuménico; Cecilia Glanzmann habla de sí misma, y habla también de todos nosotros.
            Aprendiz de pájaro está surcado por las reflexiones que caracterizan a un espíritu religioso, iluminadas por un lenguaje poético que embellece la natural opacidad con que esas reflexiones se nos manifiestan inicialmente.
            No estamos sólo en presencia de un libro de poemas. Estamos, también, frente a meditaciones que son el resultado de experiencias de vida. Las imágenes convocadas son a la vez expresión del mundo íntimo de la autora e intentos de contacto con el lector, a la manera de los textos de la tradición mística de Oriente.
            Esta obra expande el universo de lectores para integrar no sólo a los que habitualmente disfrutan de la poesía, sino también a quienes buscan palabras de contención, de armonía, de paz.
            Quiero detenerme un momento en el poema Meditación. En él, la autora hace referencia a un momento epifánico, al instante en que las percepciones y reflexiones abren las puertas al conocimiento. Recordé al leerlo que, en su versión original, este libro incluía un subtítulo: “Meditaciones”. Ese subtitulo, de ninguna manera aconsejable en un libro de poesía, me pareció acertado en este caso. Porque, como dije, éste no es solamente un libro de poesía.
            Hay autores cuyo lenguaje poético se advierte adelantado a sus experiencias de vida. Autores, por el contrario, en los que es posible conjeturar que su lenguaje poético aún no alcanzó la riqueza de sus experiencias. Fue T.S. Eliot quien primero advirtió ese defasaje entre el desarrollo técnico y el desarrollo espiritual. Lo que insinuó fue que “debería existir una correspondencia entre la maduración de una sensibilidad y sus métodos de expresión en diferentes etapas”.[3]
            Después de leer sus últimos libros, y en particular Aprendiz de pájaro, es sin duda posible afirmar que Cecilia Glanzmann ha logrado esa singular correspondencia.
      Osvaldo Rossi - Noviembre 2010



[1] Cirlot, Juan Eduardo – Diccionario de Símbolos – Ediciones Siruela S.A., Barcelona 1998.
[2] Cirlot, Juan Eduardo – Op. Cit.
[3] Heaney, Seamus – Al buen entendedor – Fondo de Cultura Económica, México, 2006

SUSANA BOECHAT

Aprendiz  de pájaro, Cecilia Glannzman,
Editorial Vinciguerra,Buenos Aires,2010


            Breve poemario lleno de luz cristiana donde  el paratexto  se une  al texto en una simbiosis   perfecta  :acápites  de Gandhi, San Juan de la Cruz, Teresa de Calcuta ,La Biblia.

            Versos  libres  con imágenes  sugerentes  donde  se alcanzan picos de altura estética .Ese lenguaje   metafórico campea  en el libro  desde el principio  al final  y nos  hablan  de una base teórica indiscutible:
            Uso  de una lengua literaria diamantina.
            Ej.:

            “Cuando  te hieren
            como saetas  volcánicas
            las oscuridades  que ciegan”

            (. ..)

            “ese vientre felino  tan suyo”.
            Planeta tierra

            El hombre  y  la altura  espiritual  al que  podrá  ascender  con la luminosidad  y libertad  del pájaro, aprendiz de divinidad.

            “esta libertad
            es la alondra  necesaria.”

            Cincel
            En el   poema que da título  al poemario: Aprendiz de Pájaro nos dice la poeta:
            “en el árbol, soy  aprendiz de pájaro”

            En El Vuelo recalca  la función   de la poesía   y el amor, “hay  luz  en la energía del amor”

            El Macrocosmos  dentro  de nuestro  microcosmos:

            “Aún  podemos  rescatar  
            de nuestro ser
            el Universo.”
            Rescate


            Rechaza  la guerra, los holocaustos humanos:

            “que  el holocausto no
            retorne  para nadie.”

            Redención

            Entre los poemas que más me impactaron   por  su belleza    formal se encuentran:”Instante”,Esquirlas”,”Sobre  el eje terrestre.”,Centrarse”

            Hasta  me atrevería  a decir  que cuando la autora  se aparta  de un mensaje cuasi-religioso y ahonda una persecución existencial ,la función del Hombre en el Mundo, se ahonda  su canto lírico y alcanza alturas inéditas.
            Así en el poema:

            Sobre  el eje terrestre
            “Escapan  hacia el Sur  los bisontes  del ártico
            hay un mandato inaudible
            hay un sendero  de estrellas que   ellos miran.
            escapan
            fugitivos  de su propio reino
            peregrinos  hacia lo ignorado.”

                   Centrarse

            “Este perderse entre los  otros
            anónimos  ellos y uno
            en la ciudad  atragantada de vorágine
            me centra
            en la esperada encrucijada.

             Instante
            “En el árbol de las horas
            suspiran
            y bostezan
            los pájaros sin alas.”
            (…)
             “se exilian
             sin miedos
             las sombras de la noche.”

Nuestra  autora  no quiere  más  la guerra para la humanidad:

            “El viento trae esas esquirlas grises

            (noticias de guerra).

            hay pájaros que cantan
            y por ahí
            se mueren.

Alta poesía  la de este “Aprendiz de pájaro” que   ha aprendido a volar  por encima  de lo evanescente  y se consolida  en nubes y celestes.

                                                     Susana  Boechat

                                              (Buenos Aires, 23 de febrero de 2011)